En una noche sin tiempo, escuché estas dos palabras por primera vez: “Cuchi Leguizamón” eran los años 60 y pico, yo tendría 5 o 6 y era el “gurrumín” que andaba entre la magia de las guitarreadas de trasnoche, hasta la 1 de la madrugada en que se cortaba la luz en el pueblo.
“La brasita”, donde se convocaba a los duendes del carnaval, quedaba en Fortín El Triunfo, y era un bar y restaurant comandado por Borento y Lidia (mis padres).
Otra noche sin tiempo, en “La Peluquería” (conocido boliche de San Telmo) oficiando de músico, me tocó en suerte compartir el escenario con el Cuchi Leguizamón, fueron cuatro sábados de “Piano conversado” un concierto que mechaba las canciones con las sabrosas anécdotas.
Él me dijo: “traete la trompetita y tocas algo conmigo” con su inconfundible tono de voz agudo. Yo por supuesto no me animé, pero le traje una partitura de “Zamba de Lozano” para que me autografiara.
Hoy el Cuchi cumpliría 95 años. Que zonza la muerte que se puso a venir….
“La brasita”, donde se convocaba a los duendes del carnaval, quedaba en Fortín El Triunfo, y era un bar y restaurant comandado por Borento y Lidia (mis padres).
Otra noche sin tiempo, en “La Peluquería” (conocido boliche de San Telmo) oficiando de músico, me tocó en suerte compartir el escenario con el Cuchi Leguizamón, fueron cuatro sábados de “Piano conversado” un concierto que mechaba las canciones con las sabrosas anécdotas.
Él me dijo: “traete la trompetita y tocas algo conmigo” con su inconfundible tono de voz agudo. Yo por supuesto no me animé, pero le traje una partitura de “Zamba de Lozano” para que me autografiara.
Hoy el Cuchi cumpliría 95 años. Que zonza la muerte que se puso a venir….


"La gente toma en los velorios, para alegrarse, así una de esas la Muerte se asusta de la alegría de todos y ya no vuelva.."
ResponderEliminarPalabras del maestro.