Una vez guardados en la retina los siete colores
del cerro de Purmamarca, aunque los lugareños dicen que son màs, emprendimos el
tour que nos llevarìa a conocer la quebrada de humahuaca, el guìa contò el
contingente y faltaba uno, era un señor alemàn de contextura fìsica grande y
vestido como un explorador que sacaba fotos compulsivamente a todo, no era la
primera vez que llegaba ùltimo y el dato era tomado con hilaridad por el resto
del pasaje. Tambièn viajaba una pareja de irlandeses jòvenes quienes se
comunicaban fluidamente en inglès con Noemì, un muchacho polaco que mostraba
interès por todo, abrìa grande los ojos y sacaba fotos con el celular y otras
personas con quienes no tuvimos mucho contacto. El guia, al pasar por Tilcara,
nos dijo que a la vuelta conocerìamos el "Pucarà de Tilcara" que es
una fortaleza construida por los tilcaras en un punto estratègico, situado a 1
km de la ciudad de tilcara sobre un morro de 80 m de altura desde donde se
tiene una visiòn de los dos caminos, ideal para la defensa o un oportuno
ataque, la fortaleza, fue reconstruida en 1911 por Debenedetti.
Cuando me perdìa en la conversaciòn de la pareja de irlandeses con
Noemì, me refugiaba en los folletos que nos habían entregado; "...la
quebrada es un surco angosto y profundo de origen teutònico-fluvial ubicado en
la provincia de Jujuy...." conforme pasaban los kilòmetros, el GPS de mi
ansiedad lo habìa fijado en la ciudad de Humahuaca, recordando algùn consejo de
amigos "cuàndo vayas a Humahuaca, comprà alfarerìa que es de la mejor del
norte" y tambièn vino a mi memoria una canciòn del imaginario infantil
"La vaca estudiosa" de Marìa Elena Walsh, en esos pensamientos estaba
cuando interrumpìo el guía a través de un micrófono y su
consabido acople "Vamos a entrar en el pueblo de Uquìa solamente 20
minutos para conocer concretamente la iglesia San Francisco de Paula que data
del siglo XVII es de estilo americano con paredes de adobe de 1 m de espesor,
el altar està tablado a mano de madera y dorado a la hoja, lo mas llamativo en
su interior son los cuadros de los àngeles arcabuceros traídos desde Cuzco
en la época de la colonia. Terminada su alocuciòn, sentì una leve molestia
porque no estaba en mi expectativa quizás, conocer Uquía y su iglesia, llegamos
al pintoresco pueblo y fuimos directo a la iglesia pero habìa festejos en
las calles por el dìa de la primavera, gente vestida con coloridos atuendos,
sonidos de trompeta, trombones y percusiòn, dejamos la iglesia con Noemì y nos
dirigimos al epicentro sonoro que estaba aproximadamente a 100 m, nos acercamos
y me presentè: "Soy trompetista y venimos desde Buenos Aires"
inmediatamente, me extendieron una trompeta, "Toque algo del sur" me
dijo alguien del grupo, tras una laguna mental de algunos segundos, creo que
toque "Cerezo rosa" que no es del sur precisamente pero para el caso
no importaba, luego nos convidaron cerveza y compartimos un momento de
hermandad que guardarè para siempre, en eso, vimos que la combi se disponìa a
seguir viaje, nos despedimos afectuosamente. Parafraseando a Fellini "Un
encuentro dura un instante y te deja para siempre un sabor a gloria".


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